Dando mantenimiento

Mis equipos de cocina son parte de mi diario vivir , de mi cotidianidad. Por ello , personalmente me ocupo de cuidarlos y de mantenerlos.
Hoy mientras lo hacia , con estos sartenes y ollas de hierro colado para evitar la corrosión, pensé que lo mismo puede aplicarse a las relaciones .
No se puede reemplazar a nadie, lo que se pierde, se pierde. Por ello la importancia de cuidarlas y mantenerlas , máxime en estos tiempos en que por el tema de la pandemia, nos hemos visto precisados a aislarnos físicamente de mucha gente querida.

Voy a enumerar a continuación algunas estrategias de Napoleón Hill divulgadas en su también exitoso libro La magia de pensar en grande. El empleo apropiado de estas técnicas, decía Hill, ayudará a cualquiera a mejorar la calidad de sus relaciones y, por tanto, la calidad de su vida.

1.Mantente fresco cuando otros estén furiosos y pierdan la cabeza.Tú tienes el control sobre tus emociones, no lo pierdas. No se trata de no demostrar tu molestia, sino de hacerlo con mesura, sin después arrepentirte de una acción cometida en un momento de descontrol.

2.Recuerda que cada discusión tiene al menos tres puntos de vista: el tuyo, el del otro y los de terceros, los cuales, probablemente, están más cerca de la objetividad. Siendo más versátil y viendo las cosas desde la perspectiva de los demás enriquecerás tu propio punto de vista.

3. Espera a calmarte antes de hablar. Ten en cuenta que la relación es más importante que la discusión. Dale más relevancia a las personas que a las opiniones.

4.Trata a toda persona con la que tengas contacto como si fuera un pariente rico de quien esperas ser incluido en su testamento. Nunca te arrepientas de tratar muy bien a la gente. Es el mejor negocio en todos los sentidos.

5.Busca el lado positivo y agradable, aun en las situaciones más complicadas y dolorosas. Es una disciplina que te ayudará a pasar mejor los momentos difíciles y a convertir los problemas en oportunidades.

6.Establece el hábito de hacer preguntas y, sobre todo, de escuchar las respuestas. Pregunta antes de reaccionar. Algunas veces disparamos y después preguntamos. También preguntamos, pero escuchamos para contestar y no para tratar de entender.

7.No hagas o digas nada que pueda herir o hacerle daño a otra persona. Aférrate al proverbio que dice que todo lo que uno haga se devolverá. La gente no recuerda tanto lo que tú dices o haces, sino la intención con la que lo haces o dices.

8. Sé consciente de la diferencia entre análisis amigable y crítica destructiva. Observa si el propósito de tus palabras es ayudar, desahogarte o hacer daño.

9. Ten presente que, si toleras a los demás, ellos también serán pacientes contigo en los aspectos no muy gratos de tu personalidad.

10. El verdadero líder sabe reconocer sus errores y aceptar responsabilidad. No olvides que un conflicto bien manejado fortalece la relación y te ayuda a aprender de las diferencias.

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